El Dr. Damon Horowitz abandonó su trabajo en el ámbito de la tecnología para obtener un doctorado en filosofía y piensa que deberías hacer lo mismo.
“Si estás en disposición de cuestionar aquello que te rodea, comenzarás a notar que, aparentemente, hay grietas en la burbuja.” En una conferencia que dio en Stanford en 2011 dijo: “Hace unos diez años, dejé mi trabajo de tecnología para conseguir un doctorado en filosofía. Esa fue una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida.”
 
Como ha comprobado Horowitz, estudiar filosofía puede ser mucho más que una simple carrera del mundo académico, dado que posee utilidad para distintas profesiones. Licenciaturas, grados y estudios en filosofía pueden resultar provechosos en el mundo de los negocios, donde contar con un trasfondo filosófico puede allanar el camino hacia un impacto real para transformar la realidad. Después de obtener su Doctorado en Filosofía por parte de la Universidad de Stanford, donde también estudió la licenciatura en Ciencias de la Computación, Horowitz se convirtió en un exitoso emprendedor en el área de la tecnología y es el director de ingeniería en Google. Su carrera representa un buen ejemplo para ilustrar el gran valor de una formación filosófica. 
 A pesar de un creciente interés por el estudio de la filosofía y el drástico incremento en la matrícula de los programas de filosofía en algunas universidades, la filosofía continúa siendo frecuentemente catalogada como anticuada e impráctica, lejana del mundo cotidiano y relegada a la más alta de las torres de marfil.
Esta concepción de la filosofía no encaja con lo que ocurre realmente dentro del ámbito tecnológico y de negocios, donde la filosofía ha probado que no sólo es relevante, sino que incluso se perfila como la piedra angular para lograr la innovación. La filosofía y el emprendimiento parecen hacer una buena combinación. Algunos de los emprendedores tecnológicos e innovadores más exitosos cuentan con una formación filosófica y se sirven de las habilidades del pensamiento crítico en el desarrollo de nuevos servicios digitales que satisfacen las necesidades de diversas áreas de la sociedad. El colaborador de Atlantic, Edward Tenner incluso ha llegado a afirmar que la filosofía es “el estudio más práctico”.
De hecho, muchos líderes del mundo de la tecnología por ejemplo el cofundador de LinkedIn Reid Hoffman y el fundador de Flickr Stewart Butterfield, dicen que el estudio de la filosofía fue el secreto de su éxito como emprendedores digitales.
“Los líderes del pensamiento en nuestra industria no son aquellos que siguieron paso a paso todo lo que nos enseñaron en la carrera, fueron quienes tomaron riesgos y desarrollaron perspectivas únicas.” comenta Horowitz.

La filosofía genera importantes habilidades de pensamiento crítico e instintos empresariales

Estudiar filosofía es, sin duda, desafío; estudiarla exige altos y rigurosos estándares de escritura y argumentación, esto ayuda a los estudiantes a desarrollar fuertes habilidades de pensamiento crítico que se pueden aplicar en diferentes profesiones. La capacidad de pensar críticamente puede ser especialmente ventajoso para emprendedores tecnológicos.
“Las tareas de composición empujan a los estudiantes de filosofía a encontrar y adquirir un aspecto único de la obra del filósofo que están estudiando, para enmarcar su pensamiento en torno a una pregunta fresca e interesante, o para hacer las conexiones originales entre los escritos de dos pensadores distintos. Del mismo modo, los empresarios tienen que ser capaces de identificar y comprender nuevas y únicas oportunidades en los mercados existentes.” ChristineNasserghodsi, directora de innovación en la Escuela Internacional de Wellington en Dubai, escribió para el blog de HuffPost.
 
Stewart Butterfield co-fundador de Flicker obtuvo un Bachillerato en Filosofía por la Universidad de Victoria y una maestría por la Universidad de Cambridge, donde se especializó en filosofía de la mente. Después de que Yahoo comprara a Flickr por una jugosa suma, el empresario canadiense comenzó a trabajar en un nuevo juego online, un “metaverso” llamado Glitch.
 
“Creo que, si logran desarrollar un amplio bagaje sobre el ser humano, la comprensión de la vida, la cultura y la sociedad, esto te permitirá tener una buena perspectiva sobre cómo iniciar un negocio, más, incluso que si tienes una formación puramente empresarial.” Butterfield les dijo esto a los alumnos en una conferencia dictada en la Universidad de Victoria en 2008.
 
Los alumnos de filosofía han renovado el mundo de la tecnología

Además de Horowitz y Butterfield, un número considerable de ejecutivos en tecnología, incluyendo a Carly Fiorina, ex CEO de Hewlett-Packard Company y a Reid Hoffman, co-fundador y presidente ejecutivo de LinkedIn, estudiaron filosofía. Hoffman cursó una maestría en Filosofía en la Universidad de Oxford antes de convertirse en un gran empresario e inversor, además publicó el libro The Startup Of You.
         “Mi plan original era llegar a ser un académico. Gané una beca Marshall para estudiar filosofía en Oxford, lo que yo buscaba era fortalecer la cultura intelectual de las personas. Me gustaría escribir libros y ensayos que ayuden a construir lo que podemos ser”
Hoffman decidió, en cambio, convertirse en un ingeniero de software cuando se dio cuenta de que su actividad académica no tenía el impacto que él deseaba aportar al mundo. Ahora él utiliza las habilidades de pensamiento crítico que que desarrollo gracias a la filosofía para hacer inversiones rentables en Star up que se dediquen a la tecnología. 

“Cuando se presentan con un proyecto que creo que va a cambiar el mundo de manera positiva, si yo puedo ayudar, inmediatamente lo hago”, dijo Hoffman.

La filosofía te habilita para lidiar con los mayores problemas del mundo actual

Los avances en la física, la tecnología y la neurociencia plantean un conjunto problemáticas siempre cambiante acerca de la naturaleza del mundo y el lugar del hombre en él; preguntas de las que aún no podemos tener las respuestas, pero que los filósofos exploran diligentemente a través de la teoría y la argumentación. Y, por supuesto, hay algunas cuestiones sobre moralidad y sobre el sentido, que los filósofos antiguos ya han planteado; más aún, hay que seguir con la pregunta acerca del cómo la humanidad evoluciona. De ahí que necesariamente debemos preguntarnos sobre: ¿Cómo debemos tratarnos unos a otros? ¿Qué significa vivir una buena vida?
 
 
 El departamento de filosofía de Princeton sostiene que debido a que los filósofos tienen una “mejor comprensión de la naturaleza del hombre y su lugar en el mundo”, están en mejores condiciones para identificar los problemas sobre la dirección de la sociedad moderna. Por esta razón, la filosofía debe ocupar un lugar más destacado en el mundo de los negocios, dice Dov Seidman, autor de How: why how we do anything means everything.
“La filosofía puede ayudarnos a abordar los desafíos existenciales que el mundo enfrenta en la actualidad, pero sólo si la tomamos como esencial lograremos elevarla hacia una plataforma que haga realmente exitosos todos los negocios.” 
Posteriormente, Seidman, escribió en un artículo de Bloomberg Businessweek (2010):
“La filosofía explora las preguntas más amplias, más profundas de la vida, ¿por qué existimos?, ¿cómo la sociedad debe organizarse?, ¿cómo las instituciones deben estar relacionados con la sociedad?, y ¿Cuál es el propósito de la actividad humana? Por nombrar sólo unas cuantas.”
 

Los filósofos son ciudadanos del mundo

 
En una economía cada vez más global -en la que muchas empresas están empezando a aceptar un sentido de responsabilidad social- existe más la preocupación por pensar críticamente sobre temas globales y humanitarios. Sometiéndolos a un pensamiento crítico, de eso podremos partir y de ahí transformar la realidad.
Rebecca Newberger Goldstein, filósofa, novelista y autora del libro Platón en el Googleplex, dijo recientemente que el quehacer filosófico implica convertir a los estudiantes en buenos “ciudadanos del mundo”. Ella explica por qué los estudiantes deben estudiar filosofía, a pesar de sus preocupaciones acerca de la empleabilidad:
“Para cambiar tu propio punto de vista, para valorar mejor tus opciones morales cada día de tu vida, para enriquecer tu vida interior, para ampliar los marcos que se aplican a los problemas, y tantas maneras de interpretar las cosas. La filosofía hace la vida mucho más interesante, nos hace más humanos, sin importar a qué te dediques te dará una ventaja.” 
Esta mentalidad global desde una perspectiva humanista, incluso, puede hacerte un candidato más competente. 
“Uno está inserto en la filosofía para perseguir una pasión intelectual, pero además te da la ventaja sobre el promedio del los aspirantes a un trabajo. Tal es el halo del florecimiento humano”, dijo Horowitz.
 
 

Tomado de: http://www.huffingtonpost.com/2014/03/05/why-philosophy-majors-rule_n_4891404.html Traducción Saúl Lorenzo Cortés